+(i+I) y –(I+D) para la PYME
En la situación actual debemos centrar el esfuerzo en la innovación e internacionalización de nuestras empresas. El I+D tradicional busca crear un fondo de conocimiento que hará más competitivo a nuestro tejido empresarial, pero esto es siempre a medio o largo plazo.
La innovación es una herramienta totalmente orientada al mercado. Para poder catalogar una acción como innovadora es fundamental, entre otras cosas, que tenga un impacto positivo en nuestra cuenta de resultados. Busca, por tanto, un retorno de la inversión inmediato. Esto es lo que actualmente necesitamos y, sin descuidar la investigación, debemos potenciar enérgicamente los desarrollos de carácter innovador.
Por otro lado, estamos inmersos en un mercado globalizado y, de la misma manera que otras empresas extranjeras tienen acceso a nuestro mercado, nuestras empresas deben tener presencia y ofrecer sus productos también en otros países. Nuestro cliente recibe o es capaz de acceder a un mayor número de ofertas además de la nuestra. Para compensarlo debemos ampliar y diversificar nuestra cartera de clientes potenciales mediante la internacionalización. Ya no hace falta ser una empresa grande para hacer realidad esto. Los avances tecnológicos han puesto al alcance de todos la posibilidad de realizar una internacionalización rápida y con un coste muy contenido.
Por tanto, y dado que no queremos ser grandes sabios pobres, es fundamental aplicar la innovación en nuestros productos para hacerlos más competitivos y ofrecerlo a un mercado global, aumentando así la demanda potencial. Más adelante, cuando pase la tormenta, ya tendremos tiempo de investigar y ampliar conocimientos.

