La Validación de una Idea
En las primeras etapas de maduración de una idea normalmente toda la actividad se desarrolla en torno a la definición del concepto. Se trabaja la idea y se le va dando forma para conseguir llegar a enunciarla de una manera lo más concreta posible.
Esta reflexión inicial termina con una o varias propuestas, con un grado de definición suficiente como para pensar que lo tenemos resuelto. Ciertamente estamos mucho más cerca, pero hay un paso fundamental antes de lanzarse al desarrollo: la experimentación. En el caso del desarrollo de producto este ensayo consiste en desarrollar uno o varios prototipos ultrarápidos y de bajo coste con el fin de tener una representación física de las propuestas que se plantean. Con ellas podremos hacer una evaluación temprana de la idea en el mundo real y afinar mucho más su concepto.
El propósito es doble. Por un lado conseguimos que todo el equipo de desarrollo tenga una imagen real de cada una de las opciones que se plantean, dejando menos espacio a las diferentes interpretaciones que puede dar cada uno. Por otro lado minimizamos el riesgo de la inversión en desarrollo si hacemos uso de estos prototipos ultrarápidos para validar, la hasta ahora supuesta, mejora funcional del producto.
Para ofrecer este servicio de experimentación de las ideas, las empresas de desarrollo de producto contamos con nuestros propios laboratorios equipados con los medios necesarios para implementarlas de manera rápida, flexible y económica. Es una herramienta extraordinariamente útil para poder asegurar un buen desenlace en el proceso de creación de nuevos productos.

